Además del safari nocturno que hicimos el día de nuestra llegada y que ya he contado en la primera parte del viaje al Parque Nacional Kruger, aún íbamos a dedicar tres intensas jornadas a recorrer carreteras y carriles por la parte sur del parque, para la observación de su abundante fauna salvaje.
No voy a hacer un relato cronológico por jornadas, ya que todos los días hacíamos itinerarios cambiando continuamente de ruta y yendo y viniendo en busca de los mejores avistamientos.
